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¡QUE EL VERANO NO TE QUEME! PROTECCIÓN SOLAR, TENLO EN CUENTA

By julio 14, 2021No Comments

¡Por fin ha llegado la época estival! Y sin confinamiento. Podemos disfrutar del sol, la naturaleza (playa y/o montaña) o simplemente de un agradable paseo por nuestro pueblo o ciudad.

Hemos escuchado muchas recomendaciones sobre la importancia de la vitamina D para que, junto con la vitamina C, nuestras defensas inmunitarias sean más potentes. Siendo la exposición a la luz solar una de las formas de producir nuestro cuerpo su propia vitamina D activa.

Así mismo el querer verse bien, con aspecto saludable e incluso algo “morenitos”, nos impele a buscar el sol y exponernos a él.

Pero los riesgos de esta exposición prolongada y/o sin la adecuada protección todos los conocemos. Por tanto no es necesario insistir en ello. Desde el foto-envejecimiento, pasando por la aparición de manchas, hasta la posible, y muy grave, aparición de posibles tumores.

Así que seamos conscientes de los riesgos y, como siempre, lo mejor es prevenir.

Quizá las cinco recomendaciones más básicas sean:

  1. Evite la exposición solar en las horas centrales del día (entre las 12 y 16 hora solar) y limitar el tiempo de exposición. No olvidemos la diferencia entre la hora  solar y la real. Y evitar exposiciones prolongadas. Teniendo en cuenta el índice de radiación Ultravioleta (índice UV) que hoy en día se puede consultar fácilmente por internet para cada zona
  2. Usar una crema de protección solar adecuada que proteja frente a los rayos Ultravioleta A y B y a su tipo de piel (foto-tipo que depende de muchos factores, entre ellos: la raza, tipo de piel, edad, estado y cuidado de la misma, etc.), lugar de exposición (no olvidemos que incluso en un día nublado los rayos del sol nos alcanzan, que en la montaña/altitud los rayos solares tienen una mayor intensidad), tiempo de exposición, etc.
  3. Beber agua para mantener la hidratación de la piel.
  4. Llevar ropa adecuada y gorra o sombrero, para protegerte de la exposición directa al sol en casos de tener que estar un tiempo prolongado en el mismo. Con atención especial en los niños (el daño por el sol es acumulativo en el tiempo). Así como usar gafas de protección adecuada y prestar atención a las partes del cuerpo más sensibles a los rayos solares (labios, cara, cuello, hombros, escote, pezones –si se hace top less o nudismo, orejas, manos y empeines)
  5. Cuidado con los medicamentos que pueda consumir. Consulte a su farmacéutico sobre aquellos que puedan causar reacciones adversas si uno se expone al sol (como el caso de algunos antibióticos, algunos antihipertensivos, algunos ansiolíticos, etc.)

¿Qué crema de protección elegir?

En este caso la recomendación es siempre no quedarse cortos. Aunque busquemos lucir un bonito moreno, los riesgos de una protección baja o inadecuada son muchos.

Por eso hay que utilizar una crema de calidad, con unos ingredientes que nos den la protección adecuada, sin suponer un riesgo para nuestra salud. Y en un envase adecuado que mantenga la estabilidad de la crema.

Ya hace un tiempo existe una controversia sobre el efecto de algunos filtros solares de origen químico-orgánico (los llamados filtros químicos, para diferenciarlos de los llamado filtros físicos o inorgánicos –estos últimos suelen ser minerales como el zinc o el titanio). Es cierto que algunos de estos filtros químicos si se utilizan inadecuadamente o en grandes cantidades y se absorben por la piel pueden actuar como lo que se denomina “disruptores hormonales o disruptores endocrinos”. Que pueden afectar a nuestro sistema hormonal (como el caso de butilfenilmetilpropional, octocrileno, salicilato de etilhexilo, homosalato, etc.). ´

Además hace pocos meses saltó la noticia de la presencia de benceno (compuesto cancerígeno si se absorbe pro la piel) en algunas cremas en los EE.UU. de Norteamérica. Probablemente por la desnaturalización de algunos ingredientes. Esto puede ser debido al uso de fórmulas cosméticas poco estables y/o en envases no suficientemente protectores.

Por eso uno debe prestar mucha atención a la composición de la crema a utilizar.

Otro aspecto importante es el llamado Factor de Protección Solar (FPS o SPF en inglés). El FPS es el índice que mide la capacidad protectora de un protector solar frente a los efectos nocivos de la radiación ultravioleta tipo B (UVB) sobre la piel y nos indica el tiempo que la piel puede estar al sol sin que aparezca enrojecimientoo se produzca unaquemadura solar.

Por ejemplo: un protector solar que ofrezca un FPS 15 significa que la piel puede estar expuesta a los rayos UVB sin presentar quemadura 15 veces más tiempo que la misma piel sin protección solar. Así pues, una persona que se quemaría a los 10 minutos de estar expuesta al sol, cuando se aplica un fotoprotector de FPS 15, el tiempo que tardará en quemarse se trasforma en 150 minutos (10 x 15 = 150 minutos). Por lo tanto, conviene saber que cuanto más elevado sea el factor de protección, más tiempo de protección presenta. En ningún caso el factor de protección solar indica el grado de permisividad al bronceado. El FPS no es un valor absoluto, es simplemente un dato que permite orientar al usuario sobre el margen de tiempo adicional que puede estar expuesto al sol sin experimentar quemaduras.

¡Ojo al engaño que a veces se hace con el FPS! El FPS se evalúa mediante una técnica específica y siguiendo una norma ISO 24444:2019 (Métodos de ensayo de protección solar. Determinación in vivo del FPS). Según esta norma y las recomendaciones de la Unión Europea y de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS, Agencia competente del control cosmético en España), el máximo factor de protección que se puede alegar a un cosmético es el de 50+ (50 plus). Es decir todo factor de protección superior a 50, evaluado según esta norma, sólo podrá indicarse como 50+. Por tanto cuando leamos alegaciones como: “protección total”, “factor 100” o cosas así, son un fraude y por tanto debemos rechazarlas.

Para finalizar no podemos olvidar que hay que utilizar correctamente el protector, algunas recomendaciones serían:

  • Póntelo antes de salir de casa: Es importante que te apliques el protector solar, al menos, 30 minutos antes de la exposición, pues es el tiempo que tardan los filtros químicos en actuar (entre 20 y 30 minutos). Así que lo mejor es ponerlo en casa, antes de salirhacia la piscina, la playa o pasear por la montaña.
  • Ponerse la cantidad adecuada: No hay que escatimar. Para obtener el nivel de protección indicado en el envase debes aplicar 30 ml de producto por todo el cuerpo y en cada aplicación. Esto equivale al tamaño de una pelota de ping-pong. Si consideras cada zona por separado (la cara, el brazo, etc.) aplica en cada una el equivalente a una moneda de 2 € (si el fotoprotector es una emulsión) y si usas uno en spray, entre 8-10 pulverizaciones
  • Extiéndelo de manera uniforme: Los filtros físicos (óxido de zinc y dióxido de titanio) dejan un acabado blanquecino que permite verdónde se ha aplicado la crema. En cambio, si contiene sólo filtros químicos (invisibles) presta más atención porque puedes dejar zonas sin crema. En la espalda, si no tienes “ayuda” usa uno en spray. Y no dejes de poner crema en «las zonas olvidadas»: orejas, nuca, dorso de las manos, ingles, interior de las rodillas y sobre los pies.
  • Aplícalo con frecuencia: Renueva la aplicación cada 2 horas y cada vez que salgas del agua aunque uses un fotoprotector supuestamente resistente al agua (waterproof) ya que pierde eficacia al absorber la radiación, y el sudor y el roce con la toalla/ropa arrastran parte del producto.
  • En la playa o piscina no creas que por estar bajo una sombrilla o a cubierto estás protegido. Porque la radiación solar también llega por la reflexión en el agua/arena
  • Aunque ya estés moreno, no te descuides. El bronceado puede ayudar a retrasar que te quemes, pero no protege del daño por la radiación solar
  • Fundamental aplicarse un buen producto para después del sol (aftersun) con efecto no solo calmante, si no protector, reparador y regenerador.

Finaderm presenta una gama de productos para protección solar y aftersun de altísima calidad, con ingredientes de alto factor de protección, que minimiza los daños de la exposición al sol. Y que mantiene la piel protegida. Así mismo en un envase multicapa que mantiene estable el producto incluso cuando el envase se expone a condiciones inadecuadas.

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